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martes, 6 de septiembre de 2011
 Artículo copiado de   Autor: Salva G.

Parece que éstas podrían ser las ediciones definitivas en cd de estos dos clásicos en la carrera de Ozzy Osbourne, tras unas cuantas reediciones llevadas a cabo en estos últimos años. Si no lo son, al menos sí que son las que conmemorarán el treinta aniversario del segundo de los discos: “Diary of a madman”, el segundo y último disco que grabó Ozzy junto al gran y malogrado Rady Rhoads.

Y digo que parece que podrían ser las ediciones definitivas, porque en el primero de los discos, el que corresponde al primer disco en solitario de Ozzy Osbourne tras su definitiva marcha de Black Sabbath en 1979 y el que literalmente le sacó del ostracismo en el que se había sumergido, gracias en parte a su actual mujer Sharon que la sacó a rastras de Le Parc Hotel y en parte al genial guitarrista que encontró para poder grabar un magnífico disco, le faltan a modo de temas extra las canciones que aparecieron en el E.P. “Mr. Crowley” que contaba, además de con material en vivo, época Randy, con un excelente tema inédito bajo el nombre de “You said it all”.

Así que me imagino que aunque en estas ediciones podamos escuchar de nuevo el sonido de batería y bajo original, grabado por Lee Kerslake y Bob Daisley respectivamente, no como en las ediciones de 2002 que su trabajo fue regrabado por Robert Trujillo y Mike Bordin, en unos años aparecerán nuevas ediciones de estos discos. Igual para el treintaicincoavo aniversario del primero de ellos estaría bien hacerlo, incluyendo alguna grabación en vivo de la época.

Pero a día de hoy, esto es lo que tenemos. Los dos primeros y clásicos discos en la carrera de Ozzy Osbourne, que además han aparecido en una edición de auténtico lujo desde la página web del músico [www.ozzy.com] que hará las delicias no solo ya de todos los amantes de la Doble O, o de Randy, un magnífico guitarra, sino del buen Heavy Metal en particular y de la buena música en general.

Es innegable la calidad de ambos discos, tanto en sus composiciones como en sus interpretaciones.

Posiblemente estemos hablando de los dos mejores discos de Ozzy, aunque personalmente sus siguientes obras han sido de mi agrado, ninguna de ellas llegó al punto de estas dos. Aunque para nada desmerezco discos como “Bark at the moon”, “Ultimate sin” o “No more tears” por poner unos rápidos ejemplos. Pero creo que ninguno de ellos superará jamás a estos dos discos, sobre todo al primero de ellos.

En menos de un mes, del 22 de marzo al 19 de abril de 1980, la banda grabó el disco al completo, incluyendo los temas extras “You looking at me, looking at you” que sería editado como cra B del single “Crazy train” en Francia y el Reino Unido y la anteriormente citada “You said it all”, que aparecería en el famoso “Live E.P.” de “Mr. Crowley”.

El disco lo abre “I don’t know” que establece los cimientos del disco, con un riff de Randy constante sobre un sonido de bajo persistente y una batería que no sigue el ritmo, si no que lo marca. Y la voz especial de Ozzy sobre todo ello, contándonos que él no sabe las respuestas sobre el futuro. Si las hubiera sabido posiblemente Randy hoy día estaría vivo. Aunque alejado posiblemente del Metal, pero como dice Ozzy en su biografía: “prefiero un Randy vivo alejado del Metal, que un Randy muerto”.

A éste le sigue el tema por excelencia de este primer disco: “Crazy train”. Puede ser que nuestro favorito sea otro, desde la balada y carta de despedida de Ozzy hacia sus compañeros en Black Sabbath “Goodbye to romance” con ese solo de teclado final de Airey, hasta la emotividad de “Dee”, la épica de “Mr. Crowley”, la polémica “Suicide solution”, la extensa “Revelation (mother earth)”, con ese sonido algo más clásico en el termino real de la palabra, esa guitarra del inicio de Randy es absolutamente ¿renacentista?, aunque en su tramo final se endurezca ¿alguien recuerda cómo estaba estructurada “Stairway to heaven”? o la final y rápida “Steal away (the night)”, que casi no se diferenciaba de la anterior puesto que venían casi unidas, una tras otra, pero lo que está claro es que todos y cada uno de nosotros cuando escuchamos ese grito de: “All about” seguido de las risas de Ozzy, el bajo martilleante y Randy ascendiendo con su púa por el mástil de la guitarra para arremeter al momento con ese fantástico riff , que desemboca en uno de los mejores solos de guitarra de la historia de la música, se nos pone la piel de gallina y comenzamos a saltar, estemos donde estemos.

“Dee”, la breve y emotiva canción que dedicó Randy a su madre Dolores, siempre la tuve como una especie de introducción a “Suicide solution”. Sé que no es así, pero su corta duración y su posición en el disco, abriendo casi como aquel que dice a “Suicide solution”, tema éste que cerraba la primera cara de mi viejo vinilo, siempre me hizo pensar en que representaba un pequeño respiro antes de la tormenta que es “Suicide solution”.

Creo que esta edición en cuanto a sonido se refiere es posiblemente la mejor de todas. El sonido de todos los instrumentos está verdaderamente muy logrado en la mezcla final, siendo posible apreciar el gran trabajo de todos y cada uno de los músicos involucrados en el proyecto.

Como Bonus tracks para esta edición, además del tema anteriormente citado, el roquero “You looking at me, looking at you”, una nueva mezcla de “Goodbye to romance” en donde el tema se ve despojado de bajo y batería, para solo escucharse la guitarra de Randy y la voz de Ozzy, de ahí su nombre: “2010 guitar and vocal mix”. La mezcla la realizó Mike Fraser en los estudios The Warehouse de Vancouver y un pequeño riff de Randy bajo el nombre de “RR” extraído de las cintas donde se grabaron las sesiones de “Blizzard of Ozz”. En el DVD que acompaña la edición de auténtico lujo, podemos ver a Kevin Churko disfrutando con el mismísimo Ozzy de estos retazos grabados por el genial guitarrista, en lo que es un auténtico trabajo de búsqueda de tesoros.

En definitiva, un disco clásico, del cual el grupo confiaba plenamente en él, no es de extrañar pues que sus ocho temas, exceptuando “Dee” fueran interpretados en vivo, que marcó un punto de inflexión en la carrera tanto de Ozzy, volvió a ser un músico hambriento, como de Randy, el gran público no conocía su trabajo con Quiet Riot. Posiblemente podamos hablar de la unión Ozzy/Randy tanto o más que la de Lennon/McCartney o la de Richards/Jagger.

Por cierto. Años antes de que se crucificara a Axl Rose por superponer infinidad de capas de coros con su propia voz, Ozzy ya lo había hecho en la roquera “No bone movies”. Y otra cosa, por mucho que en estas ediciones aparezcan Bob y Lee, solo lo hacen en audio, ya que visualmente en ningún momento podemos verles. Todas y cada una de sus fotos fueron olvidadas en los libretos de los discos, siendo la más flagrante la del primero de ellos en su página dos, donde se puede ver a Randy y Ozzy en los estudios Ridge Farm en 1981. A su izquierda debería aparecer Bob con su bajo.

“Diary of a madman” supuso la consagración de la carrera en solitario de Ozzy junto a Randy. El disco, editado en menos de un año desde la salida del primero, supuso el despegue absoluto del grupo recompuesto para el directo por Rudy Sarzo y Tommy Aldridge al bajo y batería respectivamente para lo que sería la gira americana del grupo, así como una escenografía algo pomposa por parte de la banda para su presentación en vivo, con una especie de castillo gótico presidido por una extensa escalera por la que descendía Ozzy al inicio del soy y que acababa rematada en todo lo alto por el enorme kit de batería de Tommy.

Pero eso era en directo, para el estudio, de nuevo fueron Lee y Bob quien se ocuparon de la batería y el bajo para grabar un disco donde el clasicismo estaba más presente en las composiciones, llegando a utilizar para el tema que daba título al disco el Coro de cámara de Londres y la sección de cuerda de la Sinfónica de Londres.

No resultó tan fresco como el primero, pero sin duda también estaba lleno de grandes momentos, desde la inicial “Over the mountain” con ese redoble inicial de batería y esos siniestros teclados precediendo al solo de Randy, hasta la final y épica “Diary of a madman”.

Sí, todo suena muy ochentas, tal vez demasiado, pero creo que ambos discos aguantan con una nota de notable tirando a excelente el paso del tiempo, algo que no se puede decir de otros discos de la Doble O, como “The ultímate sin”, un disco demasiado de época, demasiado moderno, que como con todo lo que está de moda, acaba pasando. Sí, contiene magníficas canciones, como “Killer of giants”, “Secret loser” o la exitosa “Shot in the dark” además de la mejor portada en la historia de la banda, pero jamás le perdonaré a Ozzy ese crepado de pelo.

Éste es un disco más calmado por parte de la banda. Temas como “You can’t kill Rock and Roll” son una buena muestra de ellos. Contienen excelentes interpretaciones de los músicos, sobre todo por parte de Randy, pero su sonido global se decanta en muchos momentos por el sonido de música clásica. No en vano el día antes de la fatídica muerte de Randy a manos de Andrew Aycock, conductor del autobús de gira con quién tomó la avioneta que le mató, había confesado a Ozzy su deseo de dejar el Metal y comenzar una carrera de música clásica, lo suyo no era el Rock. Esto se puede leer en la biografía de Ozzy y ver en el documental que acompaña la edición de lujo.

Ya había acudido a este género en su primer disco, pero fue en este segundo donde se hizo más fuerte la presencia de él.

Sus potentes riffs seguían en un primer plano, y sus excelsos solos, pero el sonido de música clásica era apreciable incluso en el sonido de teclado de Airey.

De nuevo en menos de un mes, desde el 9 de febrero hasta el 23 de marzo, la banda volvió a los Ridge Farm estudios en Surrey construidos en una granja del sigo diecisiete y grabó la continuación lógica de su primer disco.

El grupo había madurado, tanto personal como musicalmente y esto último se nota en las composiciones del disco, mucho más complejas, trabajadas y llenas de pequeños detalles sonoros.

Aunque la dureza de la banda seguía estando presente en ellas y el recuerdo de su primer disco sobrevolaba el nuevo. Así “Believer” con esa introducción de bajo martilleante y el sonido de guitarra de Randy nos retrotraía a su primer plástico.

“Tonight” representa la balada del disco, en ella Ozzy repasa su pasado y confiesa estar cansado de luchar.

“S.A.T.O.” es el tema clave del disco. En él está representado todo lo que es Ozzy. Rápido, rítmico, con un Ozzy excelso en tareas vocales y un Randy mágico en su puesto de guitarrista. La marcha de Ozzy de Black Sabbath dio al mundo la posibilidad de disfrutar de cuatro obras maestras: "Blizzard of Ozz", "Diary of a madman" y "Heaven and hell" y "Mob rules" de sus viejos compañeros Black Sabbath.

Como extra en esta edición, además de venir en un bonito digipack su edición es doble y en el segundo disco encontramos un show en vivo del grupo grabado durante la gira del “Blizzard of Ozz Tour”, que aunque suena bien, no puede hacernos olvidar aquella obra maestra que fue “Tribute”. Maldito el 19 de marzo de 1982 que segó la vida de Randy en aquel fatídico vuelo de diversión mientras el grupo viajaba de Knoxville a Orlando para ofrecer su próximo concierto.

Musicalmente estas ediciones no aportan nada más, si exceptuamos la edición en vinilo de 180 gramos que acompaña a la edición de lujo. El resto de material es más memorabilia que musical, exceptuando el DVD “Thirty years after the Blizzard”. Así nos encontramos con un libro de 1100 páginas con alguna que otra foto inédita, una répplica de la famosa cruz de Ozzy, y dos posters réplica de originales de época.

Lógicamente lo más interesante de ello es el DVD con el documental de una escasa hora donde Lemmy, Slash, Zakk Wylde, Nikki Sixx, Rob Halford o Bill Ward comentan tanto el trabajo de Randy como las obras de la banda en general.

Unas entrevistas con Ozzy fechadas en 1981 y 1982, así como el mítico programa “After hours” donde el grupo interpretaba en vivo pero en un
estudio de televisión cuatro temas, ya con Tommy y Rudy en batería y bajo, Lee y Bob solo trabajaban en estudio, y extractos, algo más de media hora, del concierto del Palladium en Nueva York del grupo, grabado con una cámara, hacen de este DVD todo un tesoro para los fans.

Destacaremos algunos momentos del documental que me impactaron.

El primero de ellos Ozzy. Sí, aún a día de hoy cada vez que ve o escucha a Randy sus ojos se tornan tristes. Se emociona. Y es el momento final del documental cuando Ozzy está escuchando “Dee” en el estudio junto a Churko cuando mis pelos se pusieron de punta. Ozzy envía un beso a Randy, allí donde esté, mientras inconscientemente su cabeza en un imperceptible movimiento se va diciendo que no, negando la muerte del genial guitarrista.

O la interpretación de Zakk después de los títulos de crédito de esa misma pieza en el sofá de su casa con una guitarra española. También en este caso mis pelos se pusieron de punta. Siempre afirmé, y lo sigo manteniendo que Zakk, aun habiendo pasado de mí en su último concierto en Barcelona, fue, es y será el mejor sustituto para Randy.

En definitiva, una excelente manera de celebrar esos treinta años de Blizzard.

Gracias Ozzy. Dios te bendiga. Y al genial Randy.

Track list Blizzard of Ozz

01. I don’t know
02. Crazy train
03. Goodbye to romance
04. Dee
05. Suicide solution
06. Mr. Crowley
07. No bone movies
08. Revelation (mother earth)
09. Steal away (the night)
10. You looking at me, looking at you (non-LP B-side) [bonus track]
11. Goodbye to romance (2010 guitar & vocal mix) [bonus track]
12. RR [bonus track]

Track list Diary of a madman

01. Over the mountain
02. Flying high again
03. You can’t kill Rock and Roll
04. Believer
05. Little dolls
06. Tonight
07. S.A.T.O.
08. Diary of a madman

Track list Ozzy Live [bonus disc Diary of a madman Legacy edition]

01. I don’t know
02. Ccrazy train
03. Believer
04. Mr. Crowley
05. Flying high again
06. Revelation (mother earth)
07. Steal away (the night)
08. Suicide solution
09. Iron man
10. Childdren of the grave
11. Paranoid

Line up Blizzard of Ozz y Diary of madman:

- Ozzy Osbourne: voz
- Randy Rhoads: guitarra
- Bob Daisley: bajo
- Lee Kerslake: batería

Line up Ozzy Live:

- Ozzy Osbourne: voz
- Randy Rhoads: guitarra
- Rudy Sarzo: bajo
- Tommy Aldrige: batería
                                                        Artículo copiado de   Autor: Salva G.

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